
Nunca se involucraba demasiado con los hombres
y nunca les permitía que tengan expectativas a futuro
con ella. Tenía su discurso preparado, algo parecido a
una renuncia emocional, que recitaba de antemano (...)
Pero por supuesto, es significativo el hecho que no
pudiera establecer vínculos emocionales con otros
hombres, pero que sin embargo, necesitaba tus mimos.
Tú seguías siendo irremplazable.
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